Cirugía de la Columna Lumbar

Cirugía de la Columna Lumbar

Aspectos técnicos sobre la Cirugía de la Columna Lumbar

Estenosis del canal lumbar

El canal lumbar es el conducto, en el interior de las vértebras por donde discurren las raíces nerviosas responsables de sensibilidad y de la movilidad de las piernas. La estenosis de canal es  el cuadro clínico que se produce cuando la artrosis de las articulaciones y de los discos estrechan el canal de modo crítico. Entonces las raíces nerviosas se ven muy comprimidas dentro de la columna vertebral. La consecuencia más habitual es la claudicación en la marcha o incapacidad para caminar distancias cortas por dolor y sensación de cansancio en las piernas. Típicamente el paciente tiene que sentarse para aliviar su dolor cada pocos metros.


Actualmente, gracias a los grandes avances en las pruebas de imágenes (Resonancia Magnética  y T.A.C) el diagnóstico se realiza con mucha precisión.

¿Cuándo hay que operar?

La decisión de ir al quirófano se toma con “sentido común” como otras decisiones importantes de la vida: teniendo en cuenta los pros y contras. Hay que considerar sobre todo  las expectativas futuras y la calidad de vida. Se toma la decisión cuando los síntomas son suficientemente importantes y el enfermo sabe que no va a mejorar si no se opera.

Objetivos del tratamiento quirúrgico

La cirugía tiene dos objetivos:

Descompresión

Para descomprimir las raíces nerviosas se realizan laminectomías, facetectomías, flavectomías, foraminotomías o extirpación del disco (discectomía). Estas actuaciones tienen el objetivo de liberar a las raíces de compresiones.

Fusión o artrodesis

Frecuentemente, además de descomprimir hay que fusionar. La fusión es el método más utilizado para estabilizar los niveles lumbares. Mediante este procedimiento inmovilizamos los niveles vertebrales cuya movilidad está enferma y produce dolor. Para ello colocamos implantes en las vértebras e injerto óseo asociado a sustancias osteoconductoras cálcicas
Gracias al desarrollo tecnológico de la última década, tanto para la descompresión como para la fusión, hemos reducido considerablemente la agresividad quirúrgica, haciendo cirugías menos invasivas mediante separadores especiales, que permiten realizar incisiones mucho más pequeñas.