Consulta por videoconferencia

Consulta por videoconferencia

La consulta por videoconferencia es una nueva manera de relación entre paciente-médico que está evolucionando últimamente y que tiene un enorme potencial de desarrollo en estos tiempos de tecnología y globalización.

Cualquier persona puede beneficiarse de este modo de consultar al médico.  Por ejemplo, puede resultar especialmente interesante para poder atender a pacientes ancianos y también pacientes con limitaciones de movilidad. Para este tipo de pacientes y para los familiares acompañantes venir al hospital puede resultar muy complicado. Otra ventaja importante es  poder atender a pacientes de  cualquier lugar de España.

También puede resultar interesante para los pacientes que no puedan esperar los “tiempos de espera”(habitualmente de varias semanas) para las consultas presenciales por padecer dolor o simplemente por estar preocupados por los síntomas.

La ventaja fundamental es que el paciente no tiene que acudir físicamente al hospital a visitar al médico.

¿Cómo organizar una consulta a distancia?

Hemos intentado simplificar el método lo máximo posible para que sea simple, fácil y accesible para cualquier paciente de cualquier edad y de cualquier condición. Para poder realizar una vídeoconsulta sólo es preciso tener un dispositivo móvil como teléfono, ordenador o tableta, así como una conexión a internet, y nada más.

Se puede poner en contacto con nosotros a través de correo electrónico, mediante un mensaje de whatsapp al tf “por definir” o llamando al  teléfono 913875282.

El coste de la modalidad de “consulta a distancia” es 200 euros.

Le llamaremos para organizar una videollamada de Whatsapp y para darle las instrucciones. Hemos simplificado los métodos para compartir la documentación, las pruebas diagnósticas y los informes a través de carpetas compartidas por internet.

Como alternativa puede hacernos llegar las pruebas por mensajería.

¿Son equivalentes las consultas por videoconferencia y las consultas presenciales?

Evidentemente, no es lo mismo el contacto directo ”frente a frente” que la comunicación a través de una pantalla. Los inconvenientes de la video-consulta son que el médico pierde la oportunidad de la exploración física, que muchas veces es fundamental, y también que el resultado puede perder parte de la “naturalidad” deseable en la comunicación entre médico y paciente.

Dicho esto, la idoneidad de la video-consulta varía dependiendo de las patologías y de las especialidades médicas. Es evidente que un especialista en Urología, Ginecología u O.R.L. necesita de la presencia física y de la exploración clínica, casi sin excepción.

En la mayor parte de los casos, podemos identificar y analizar el problema que sufren los enfermos, y su calidad de vida, simplemente hablando con ellos. Así, en la entrevista por videoconferencia el enfermo nos puede explicar perfectamente el tiempo de evolución de sus dolores, la localización e intensidad de los mismos y las limitaciones en las actividades cotidianas o deportivas que sufra

Previamente, el enfermo también nos habrá hecho llegar por medios telemáticos o físicamente a través de mensajeros la documentación y las pruebas diagnósticas (generalmente archivos o discos con resonancias, radiografías e informes).

Con estos elementos, una consulta por videoconferencia, si ha sido bien preparada, puede ser fidedigna y de calidad, permitiendo al médico realizar sus diagnósticos y proponer los tratamientos de un modo que en la mayor parte de las veces resulta equivalente al de una consulta presencial. También de un modo equivalente el médico puede prescribir perfectamente nuevas pruebas diagnósticas, recetar fármacos o eventualmente recomendar una futura consulta presencial.