Problemas degenerativos de la columna cervical: cuándo pueden requerir cirugía

Problemas degenerativos de la columna cervical: cuándo pueden requerir cirugía

Una visión desde la consulta de un cirujano de columna

Los problemas degenerativos de la columna cervical forman parte del envejecimiento normal de la columna vertebral. Con el paso de los años los discos intervertebrales pierden hidratación, disminuyen su elasticidad y aparecen cambios artrósicos en las articulaciones y los ligamentos cervicales.

Por este motivo, la presencia de «desgaste cervical», «artrosis cervical» o «discopatía cervical» en una resonancia magnética es extraordinariamente frecuente, incluso en personas que no presentan ningún síntoma. (De hecho, la evidencia científica nos muestra que más del 50% de las personas mayores de 40 años y el 85% de los mayores de 60 presentan signos de degeneración en las pruebas de imagen sin tener dolor).

Sin embargo, en algunos pacientes estos cambios pueden irritar o comprimir estructuras neurológicas y producir dolor, alteraciones sensitivas, pérdida de fuerza o problemas de equilibrio. Es en estos casos cuando resulta necesario plantear una valoración especializada y, ocasionalmente, un tratamiento quirúrgico.

¿Qué significa realmente tener desgaste cervical?

Muchas personas reciben el resultado de una resonancia magnética en la que aparecen términos como:

  • Discopatía degenerativa.
  • Artrosis cervical.
  • Osteofitos.
  • Estenosis cervical.
  • Hernia discal cervical.

Estos hallazgos no constituyen un diagnóstico por sí mismos.

La función del especialista consiste en determinar si dichas alteraciones explican los síntomas del paciente y si requieren algún tratamiento específico.

La experiencia demuestra que dos personas con resonancias muy parecidas pueden necesitar tratamientos completamente diferentes.

La Resonancia Magnética Cervical. Fuente de preocupaciones.

Una situación frecuente en consulta

Una situación habitual es la de personas que consultan preocupadas porque una resonancia magnética muestra una hernia cervical, una estenosis o signos de artrosis avanzada. Con frecuencia el informe radiológico parece mucho más alarmante que los síntomas que realmente presenta el paciente.

En otras ocasiones ocurre lo contrario: alteraciones relativamente discretas en las pruebas de imagen pueden acompañarse de un dolor intenso en el brazo o de síntomas neurológicos importantes.

Por este motivo, el hallazgo radiológico nunca debe interpretarse de forma aislada. Resulta por ello imprescindible integrar los síntomas, la exploración física y las pruebas de imagen para determinar si existe una relación real entre ellos.

¿Qué síntomas pueden producir los problemas degenerativos cervicales?

Dolor cervical

Es la forma más frecuente de presentación. El paciente suele referir dolor en la región posterior del cuello, a veces acompañado de rigidez o molestias que se extienden hacia los hombros o la región interescapular.

Nota importante: Aunque puede resultar muy molesto, el dolor cervical aislado (sin afectación de los nervios) rara vez constituye una indicación quirúrgica.

Dolor irradiado hacia el brazo (Radiculopatía)

Cuando una raíz nerviosa cervical resulta comprimida (habitualmente por una hernia o un pico de loro/osteofito), aparece una radiculopatía cervical.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor hacia el hombro, brazo o mano.
  • Hormigueos o acartonamiento.
  • Adormecimiento y pérdida de sensibilidad.
  • Debilidad muscular.

La distribución de los síntomas suele depender del nervio concreto que esté afectado.

Problemas de equilibrio o pérdida de destreza (Mielopatía)

En algunos pacientes el desgaste cervical afecta directamente a la médula espinal. Puede aparecer entonces una enfermedad denominada mielopatía cervical.

Los pacientes suelen referir:

  • Torpeza en las manos o dificultad para manipular objetos pequeños (abotonarse, escribir, coger llaves).
  • Alteraciones de la marcha o sensación de inestabilidad al caminar.
  • Debilidad progresiva de las extremidades.

Este cuadro merece una atención preferente porque la compresión medular continuada puede producir un deterioro neurológico progresivo.

¿Qué enfermedades pueden producir los problemas degenerativos cervicales?

El término «desgaste cervical» engloba varias enfermedades diferentes que pueden afectar a los discos, las articulaciones, los nervios o la médula espinal.

Las más frecuentes son:

Hernia discal cervical

Se produce cuando una parte del disco intervertebral protruye o se desplaza hacia el canal vertebral y comprime una raíz nerviosa o la médula.

Cervicobraquialgia o radiculopatía cervical

Es el conjunto de síntomas que aparecen cuando un nervio cervical resulta comprimido. Suele manifestarse mediante dolor irradiado hacia el hombro, brazo o mano.

Estenosis cervical

Consiste en un estrechamiento progresivo del canal vertebral o de los agujeros por donde salen los nervios. Puede afectar a raíces nerviosas o a la médula espinal.

Mielopatía cervical

Es la forma más importante de afectación neurológica. Se produce cuando el desgaste comprime directamente la médula espinal y puede provocar alteraciones de la marcha, pérdida de destreza en las manos o debilidad progresiva.

¿Todas las personas con desgaste cervical necesitan cirugía?

No.

La inmensa mayoría de los pacientes nunca necesitará una operación. En muchos casos los síntomas mejoran mediante tratamiento conservador, ejercicio adecuado, fisioterapia, medicación o simplemente con el paso del tiempo.

La sola presencia de hallazgos degenerativos en una resonancia no implica automáticamente una indicación quirúrgica.

¿Cuándo puede estar indicada la cirugía?

La cirugía suele considerarse en tres escenarios principales:

  • Dolor radicular persistente: Cuando existe dolor irradiado hacia el brazo que no mejora tras un periodo razonable (habitualmente entre 6 y 12 semanas) de tratamiento conservador bien conducido.
  • Déficit neurológico: La aparición de pérdida objetiva de fuerza en la mano o el brazo, especialmente si es progresiva, puede justificar una indicación quirúrgica más precoz.
  • Mielopatía cervical: La compresión de la médula espinal representa la situación más importante desde el punto de vista neurológico. En estos casos suele ser necesario valorar una cirugía descompresiva para preservar la función neurológica y evitar un deterioro irreversible.

¿En qué consiste la cirugía cervical?

No existe una única cirugía para todos los pacientes; la técnica depende del problema específico que se pretende resolver.

Algunas intervenciones se realizan a través de la parte anterior del cuello y otras mediante abordajes posteriores. La elección depende de la enfermedad que presenta cada paciente, de la localización de la compresión nerviosa y del número de niveles afectados.

Los objetivos de la cirugía suelen ser dos:

  • Liberar los nervios o la médula cuando existe compresión.
  • Mantener o restaurar la estabilidad de la columna cuando es necesario.

La técnica concreta debe adaptarse al problema que presenta cada paciente y no al contrario.

La resonancia no decide la operación

Uno de los errores más frecuentes consiste en intentar decidir el tratamiento únicamente observando una resonancia magnética.

La resonancia es una herramienta extraordinariamente útil, pero nunca sustituye a la historia clínica ni a la exploración física en consulta. Una imagen muy llamativa puede no tener relevancia clínica, mientras que una compresión aparentemente discreta puede explicar perfectamente síntomas neurológicos importantes.

La verdadera pregunta no es si existe desgaste cervical, sino si ese desgaste es responsable de los síntomas del paciente y si la cirugía puede aportar un beneficio claro y seguro.

¿Qué ocurre si no me opero?

Muchas enfermedades degenerativas cervicales pueden observarse inicialmente y tratarse de forma conservadora.

Sin embargo, la situación es diferente cuando existe una afectación neurológica progresiva.

Mientras que algunos cuadros de dolor cervical o dolor irradiado al brazo pueden mejorar con el tiempo, la mielopatía cervical exige una valoración especialmente cuidadosa. Cuando la médula espinal permanece comprimida durante largos periodos pueden aparecer alteraciones neurológicas que después resultan difíciles de recuperar completamente.

Por este motivo, la decisión de operar debe individualizarse según el problema concreto que presenta cada paciente.

Ideas clave

  • El desgaste cervical forma parte del envejecimiento normal de la columna.
  • Muchas personas presentan alteraciones en la resonancia sin tener síntomas.
  • La mayoría de los pacientes no necesita cirugía.
  • La cirugía suele plantearse ante dolor en el brazo persistente, pérdida de fuerza o mielopatía cervical.
  • El tratamiento quirúrgico persigue liberar los nervios/médula y, en casos indicados, puede realizarse mediante técnicas que preservan la movilidad (prótesis).
  • El diagnóstico depende de la combinación estricta entre los síntomas, la exploración en consulta y las pruebas de imagen.

Preguntas frecuentes.

  • ¿La artrosis cervical es peligrosa?

En la mayoría de los casos no. Muchas personas presentan signos de artrosis cervical sin síntomas importantes. Sólo una pequeña proporción desarrolla compresión neurológica relevante.

  • ¿Una hernia cervical siempre necesita cirugía?

No. La mayoría de los pacientes mejora mediante tratamiento conservador y nunca llega a necesitar una operación.

  • ¿Es normal tener hormigueos en las manos por una enfermedad cervical?

Sí. Cuando existe irritación o compresión de una raíz nerviosa cervical pueden aparecer hormigueos, entumecimiento o alteraciones de la sensibilidad en brazos y manos.

  • ¿Qué síntomas deben preocupar especialmente?

La pérdida progresiva de fuerza, los problemas de equilibrio, la torpeza en las manos o las alteraciones de la marcha justifican una valoración especializada.

  • ¿Una resonancia con mucho desgaste significa que necesito operarme?

No. La indicación quirúrgica depende de los síntomas, de la exploración neurológica y de la correlación entre éstos y las pruebas de imagen.

  • ¿Se puede vivir con estenosis cervical?

Sí, en muchos casos. Sin embargo, cuando existe afectación de la médula espinal puede ser necesario plantear tratamiento quirúrgico para evitar un deterioro neurológico progresivo.

Lecturas Complementarias